NO TE METAS CON UNA MUJER

Las mujeres son muy listas. Hay que tener cuidado con ellas, no sea que pase lo de esta historia de Francisca y la ranita-hada. Lean bien la CONDICION que le pone esta a los deseos de la mujer para que recuerden muy bien el final.

Un día que Francisca estaba jugando al golf su pelota fue a parar en el bosque. Fue a buscarla y encontró una rana en una trampa.

La rana le dijo:

- Si me liberas de esta trampa te concederé tres deseos.

Francisca liberó a la rana y ésta inmediatamente le dio las gracias y le preguntó:

- ¿Eres casada?.

- Sí respondió la mujer.

La rana, entonces, le dijo

- Muchas gracias nuevamente, pero no te mencioné que HABIA UNA CONDICION a tus deseos. Cualquier cosa que tú me pidas, a tu marido se le DARA DIEZ VECES, más o menos.


La mujer contestó:

- Eso está muy bien, no hay ningún problema.

Como primer deseo, ella quiso ser la mujer más bella del mundo.

La rana le advirtió:

¿Te das cuenta que ese deseo también hará que tu marido sea el hombre más guapo y deseable del mundo?. ¿Un Adonis a quien todas las mujeres adorarán?.

Francisca le respondió:

- Eso no tiene importancia, porque yo seré la mujer más hermosa y él sólo tendrá ojos para mí.

La rana dijo la palabra mágica: ¡¡¡KAZAN!!!, ¡¡La mujer más bella del mundo!!.

Como segundo deseo pidió ser la mujer más millonaria del mundo.

La rana le advirtió:

- Eso hará que tu esposo sea el hombre más rico en el mundo y será diez veces más millonario que tú.

La mujer le contestó:

- Eso está bien, porque lo mío es suyo, y lo suyo es mío.

Así que la rana nuevamente pronunció ¡¡¡KAZAM!!!. La mujer más rica del mundo!!.

La rana le preguntó por su tercer deseo y Francisca le contestó:

- Quisiera un leve ataque cardíaco!!!

MORALEJA: Las mujeres son listas!!. No te metas con ellas!!.

LA PETICION DE MANO


Un muchacho, tocó a la puerta de la casa de su novia. Tuvo el tino de abrir el padre de la muchacha:

¿Que desea joven?

Pues, verá usted, vengo a hablar con usted.

Bueno, pues, pase joven, vayamos a la sala y ahí me cuenta de qué quiere hablar
conmigo.

¿Y bien?

El joven, toda decisión, respondió:

Mire usted, vengo a comunicarle que a su hija y a mí nos gustaría compartir nuestras vidas nos queremos casar.

El señor sonrió
. Pues está muy bien eso de que se casen, pero cuénteme, muchacho, ¿ya cuenta con un salario digno para poder sustentar a mi hija y los hijos que vengan?

El joven, con todo el aplomo de mundo, contestó:

Mire, aunque soy ingeniero titulado, no gano mucho. Sin embargo, su hija me ha
comunicado lo que ganan su distinguida esposa y usted.
Confío en tener una pequeña ayuda de ustedes para poder pagar el teléfono, el
agua, la luz y el supermercado.

Un poco sorprendido por la respuesta, hizo otra pregunta:

Bueno, ¿y piensan comprar un apartamento o una casa? ¿O prefieren vivir de alquiler?

El joven, con mirada inocente, contestó:

Si antes le pedí una pequeña ayuda para poder ir viviendo, hemos pensado que,
como esta casa es muy grande y pueden vivir perfectamente dos matrimonios, no es
necesario comprar o alquilar apartamento o casa.Deseamos vivir en esta casa con ustedes.

El señor, desconcertado por la actitud del muchacho,continuó con el interrogatorio:

Dígame algo, ¿tiene automóvil?

El joven, sonriendo, respondió:

Mire, no tengo coche porque he estado pensando que si usted tiene tres, para qué
vamos comprar uno más. Usted nos deja el que les sobra y así no es necesario
adquirir otro.

En ese instante, entró en la sala la madre de la novia, quien, mirando primero
al joven y luego a su esposo, preguntó cordialmente:

¿Se puede saber de qué hablan?

El esposo respondió:

Querida mía, qué bueno que hays venido, quiero presentarte al Señor Gallina, quien
pretende ser el futuro marido de nuestra hija.

El joven, desconcertado y molesto, inquirió:

Oiga, ¿por qué me llama Señor Gallina?

A lo que el presunto suegro contestó:

Y bueno, grandísimo infeliz,¿cómo demonios quieres que te llame si hasta ahora lo único que vas a poner son los huevos?

COMO ATRAPAR A UN HOMBRE EN LA CAMA



















Olvidate de lo que hayas oido hasta ahora; que si música suave, que si una cena romántica, que si aromatizar la habitación con tu perfume, que si unos besos y unas caricias por el cuello... no hay manera mejor que ésta de atrapar a un hombre.

COMO PREPARARSE PARA UNA MAMOGRAFIA



A muchas mujeres les da miedo la mamografía, pero no deben preocuparse...

Haciendo los siguientes ejercicios durante unos minutos al día, la semana previa a la prueba, estarán completamente preparadas para ella. Son fáciles y los pueden hacer en casa.

Primer ejercicio: Abran el refrigerador y coloquen un pecho en el marco de la puerta, ciérrenla sobre él y aprieten con fuerza. apoyando su cuerpo sobre la puerta conseguirán hacer más presión. Aguanten esa posición...

Segundo ejercicio: Vayan a su garaje a las 3 de la madrugada, que es cuando la temperatura del suelo de cemento es la perfecta. Desnúdense y túmbense cómodamente en el suelo con un pecho dejado caer bajo la rueda trasera de un coche.
pídanle a una amiga o a un familiar que mueva lentamente el coche hacia atrás, hasta que su pecho esté completamente aplastado bajo la rueda. Aguantarán, sin respirar, 10 segundos. Repitan este ejercicio cada día.


Tercer ejercicio: Metan dos sujetalibros de metal en el congelador durante toda la noche. Desnúdense hasta la cintura. Inviten a un hombre corpulento y desconocido a entrar en la habitación y díganle que les apriete con todas sus fuerzas el pecho entre los dos sujetalibros. Después, hagan con él una cita para volver a hacer lo mismo dentro de un año.

¡AHORA YA ESTÁN PREPARADAS!
... y cuando muestren el resultado de la mamografía a su ginecólogo, pídanle que en reciprocidad él se haga una HUEVOGRAFÌA


PILLADAS EN LA PLAYA SIN BRAGAS

CON LOS PECHOS AL AIRE


Una mujer lleva a un bebé recién nacido al doctor.
La enfermera los introduce en el consultorio, donde espera a que el doctor llegue.
Cuando el médico se presenta, examina al niño, mide su peso y descubre que estaba debajo de lo normal.
Preguntó si se le daba el pecho o si se lo alimentaba con botella.

- Se le da el pecho, -respondió la señora.

- Por favor, -dijo el doctor, -descúbrase los pechos.

La mujer obedeció, y el médico tocó, apretó, palpó y oprimió ambos pechos, en un examen detallado.

Luego le señaló a la señora que se cubriera y dijo:

- Con razón el niño pesa poco. Usted no tiene leche.

- Ya lo sé. Yo soy su abuela... pero estoy contenta de haber venido